Libros, películas, productos, artículos
Archivados donde vuelves a encontrarlos: como fichas con todo lo que les corresponde, no como un enlace en una lista.
Recetas, lugares y lista de la compra
Comparte una receta o un sitio desde tus redes. Los ingredientes acaban en la lista de la compra y el local, en tu propio mapa.


Una grabación de la app: se comparte un post con StashFlow, vuelve como receta con sus ingredientes y los ingredientes acaban en la lista de la compra.
Android. En español, inglés, checo, eslovaco, polaco, alemán, húngaro, italiano, francés y portugués. Modo claro y oscuro, 12 temas de color.
La carpeta de guardados es igual en todas las redes: un archivo en el que solo entras a dejar cosas. No se puede buscar, los ingredientes no salen de ahí y el restaurante de aquel reel está cuatrocientos guardados más abajo cuando por fin estás en esa ciudad.
StashFlow es la otra mitad de ese gesto. El post guardado vuelve como una receta con sus ingredientes, como una línea de la lista de la compra, como una chincheta en tu mapa. Sin copiar nada a mano.


Un bucle: al tocar un elemento guardado se abre la receta — foto, descripción, ingredientes.
Ingredientes y pasos extraídos del post y en español, aunque el original estuviera en otro idioma.
Modo cocina. La pantalla no se apaga, los pasos llegan de uno en uno y se leen desde el otro lado de la encimera.
Las raciones recalculan la receta entera. Cambias las raciones y se recalcula toda la lista de ingredientes, y con ella lo que esta receta ya haya dejado en la lista de la compra.
Lo que salió torcido, lo arreglas tú. Los ingredientes y los pasos se pueden reescribir, así que la receta acaba como la cocinas de verdad.
Con un toque los ingredientes pasan a la lista. En la tienda sigue los pasillos y no las recetas, así que recorres el súper una sola vez.
Pasillos, o recetas. La misma lista en dos vistas: por los pasillos de la tienda, o repartida por las recetas de las que salió cada línea. Se cambia con un toque.
Widget en la pantalla de inicio. La lista está ahí sin abrir la app, y vas tachando desde la propia pantalla de inicio.
Funciona sin cobertura. Lo que taches en la tienda sin conexión se queda en el teléfono y se sincroniza en cuanto vuelves a tener línea.
Mándasela a quien vaya a comprar. La lista entera sale como mensaje para quien esté más cerca del súper.


Un bucle: se elige el número de raciones, las cantidades se recalculan y diecisiete ingredientes pasan a la lista de la compra.


Coloca recetas en los días: desayuno, comida, cena y merienda. Una semana montada así se compra y se cocina sin volver a decidir qué hay para cenar.
La semana entera a la lista de una vez. Los ingredientes de todo lo planificado pasan a la lista de golpe, y lo que se repite se suma en una sola línea en vez de dos.
Copia la semana a la siguiente. Una semana que funcionó se vuelve a planificar con un toque y solo cambias los días que quieras distintos.
Se acuerda de lo que no llegaste a cocinar. El menú te devuelve las recetas que llevan meses en tus guardados.
Un restaurante, una cafetería o un mirador llega como chincheta con dirección y ruta. El mapa es tuyo y privado: nadie más lo ve.
Modo viaje. Varios lugares guardados se unen en un mismo recorrido, y después de cada parada la app te señala la siguiente.
Avisos de lugares cercanos. Opcional. StashFlow te avisa cuando pasas cerca de un sitio que guardaste hace medio año. Tu ubicación se compara con tus lugares guardados en el propio teléfono y nunca sale de él.
Visitado y sin visitar. Marca dónde ya has estado y el filtro te enseña solo lo que la ciudad todavía te debe.


Tu lista de la compra se compara con el catálogo de Košík.cz, Rohlík.cz, Knuspr, Gurkerl o Kifli. Marcas los productos y las cantidades que quieres y StashFlow los mete en tu carrito. Ves cada línea antes de que se mueva nada.
El pago y el cierre del pedido se hacen siempre en la tienda, con la cuenta del cliente: StashFlow nunca cierra un pedido.
Las recetas son el principio. El resto de la carpeta de guardados también tiene su sitio en la app.
Archivados donde vuelves a encontrarlos: como fichas con todo lo que les corresponde, no como un enlace en una lista.
La búsqueda ignora las tildes y filtra por tipo y etiqueta, y lo que buscas a menudo se queda como vista guardada.
Doce temas de color y un tamaño de letra que eliges tú. Hasta que le digas otra cosa, la app sigue lo que tenga puesto el sistema.
Bloqueo opcional de la app con huella o con el bloqueo de pantalla. Y todo lo que has guardado se exporta a un solo archivo cuando quieras.
Español, inglés, checo, eslovaco, polaco, alemán, húngaro, italiano, francés y portugués. El idioma se cambia con independencia del que tenga el teléfono.


Sin anuncios, y nada sobre ti se vende a nadie. El diagnóstico está apagado hasta que tú lo enciendes y nunca envía nada de lo que has guardado. Puedes bloquear la app con tu huella y exportar todo lo guardado en un archivo JSON cuando quieras.
Descárgala en Google Play. Android, sin anuncios. Guardar y moverte por tu biblioteca es gratis para siempre, y también lo son 10 conversiones inteligentes al mes; Pro deja de contarlas. No hay ningún formulario que rellenar ni lo habrá: tocas el enlace y estás en la tienda.